//
Actualidad, democracia, España, justicia, politica

ERES y otros 741 millones.

Hace 9 meses que no escribo aquí, y se nota, las ideas no fluyen igual y los dedos están oxidados, la prosa torpe y sin profundidad. En fin, trataré al menos, que sea inteligible.

Ayer apareció en prensa la noticia de la calificación del Fiscal en el llamado caso ERES, y al margen de las levísimas penas solicitadas, llama la atención la cuantía defraudada,  esos 741 millones de euros que se daban a quienes ellos decidían. Y es que esos euros son 123.292.026.000 de pesetas. La cantidad es inmensa, aberrante, desorbitada hasta para el delito (incomprensible tal volumen malversado), convierte a la administración andaluza en una máquina de delinquir.

Demuestra que sólo existe una solución para terminar con la corupción, simplemente reducir el tamaño del estado, impedir que el estado tenga tanto poder, impedir que los políticos se hagan con la administración. Simplememte se trata de  limitar el poder del estado político. Limitar mandatos ejecutivos a los políticos, terminar con el caciquismo, como aquel en que un cargo invitaba a funcionarios a hacer campaña por el PSOE en Andalucía, para mantener el puesto en la administración.

¿Por qué exigimos más a un empresario que a un político? ¿Por qué pensamos que el interés privado es menos legítimo que el interés público? ¿Acaso no dirigen las empresas personas tan buenas o tan malas como las que dirigen la política?

La clave está en esta última y la respuesta es contradictoria con la realidad. Las empresas no conteatan inútiles, en política si, las empresas no estan dirigidas por incompetentes, muchos partidos si. En las empresas se echa al que falla, en política se les premia, en las empresas se ficha gente competente por su competencia, mérito y capacidad, en la política, salvo excepciones sólo se asciende por paciencia y amiguismo. En la empresa se buscan perfiles concretos para puestos concretos en función de sus necesidades, en política el perfil buscado es el amigo fiel, y va a más.

A nadie extraña, que con esos perfiles personales nos roben la cartera, ninguno de ellos sería capaz de ganarse el sueldo fuera de la política, el que no es capaz de ganar dinero honradamente, no tiene otra solución que robarlo, es cuestión de supervivencia.

Pero claro, son unos inútiles, pero que nadie piense que son bobos, reforman las leyes para combatir la corrupción si, pero imponen penas levísimas. La mayoría, simplemente inhabilitación, las que implican prisión son escandalósamente bajas. Un “chorizillo” paga mucha más pena que un malversador o que el corrupto por excelencia que comete cohecho.

Y con esas mimbres muchos han votado a quienes ofecen más Estado, mas cncentración de poder. Tan absurdo como las sangrías con sanguijuelas para los anémicos. Sencillamente incomprensible, bueno no, incomprensible no, esa gente ofrece solucionarles los problemas sin que ellos tengan que hacer nada, dinero en forma de subsidios sin trabajar, el “bálsamo de Fierabrás”, y como quiera que somos una sociedad a la que le falta algo, descreída, necesitamos algo en lo que creer, aunque sea la estupidez más gorda. 

Puede que eso que nos falta sea Dios, como le dijo Ruben Darío a Roossevelt. (Oda a Roosevelt).

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: